Cada vez que comento que vivo en Punta Cana me encuentro siempre con las mismas reacciones por parte de la gente, es una mezcla de sorpresa y de envidia

Pero es todo oro lo que reluce? Aunque sé que soy una privilegiada, entre otras cosas porque me paso casi el día descalza y en ocasiones (muy habitualmente) pierdo la noción del tiempo… y no sé en que día de la semana vivo, porque aunque intento llevar rutinas y una vida organizada, el tiempo aquí vá a otro ritmo y no puedes dejar de sentir que estás como en una vacaciones continuas.

Aunque ya sabes que vivir en el Caribe no es lo mismo que estar de vacaciones, no me canso de repetir que esta vida no es para todo el mundo, existen personas que no se adaptan y regresan a sus países, algunas les gustaría saber algunos de estos puntos antes de haberse mudado.

Perder la noción del tiempo

Aunque como expat trabajas mucho y pasas bastante estrés, si te lo montas bien y organizas tu agenda puedes por ejemplo terminar el día en la playa, y es lo mismo que sea jueves o viernes siempre encontrarás gente compartiendo en la playa. Aquí no hay horario que perturbe disfrutar de un atardecer al terminar la jornada.

Que no te estresen

No es mentira, el ritmo dominicano existe! Doy fé. Pero al llegar aquí te das cuenta del porqué, no es fácil trabajar con calor, realmente es agotador, por lo que es normal que los trabajadores hagan una paradita siempre que tienen una ocasión. Imagínate en la situación de calor durante todo el día y sumarle además que aquí el calor no disminuye en todo el año, pero las energías sí.

La puntualidad

No desesperes aquí nadie es puntual. Puedes ahorrarte el enfado, ya que además no arreglarás nada. Si te dicen estoy llegando, es que seguramente ni siquiera hallan salido. Y “nos vemos ahora” no es el mismo tiempo que estamos acostumbrados en otros lugares del mundo. A esto te acostumbras con el tiempo, si es que puedes.

Beber Ron

En el caribe beber alcohol es una costumbre más. Y llega un momento en el que aunque no lo creas tú lo tendrás como una costumbre también. La cervecita del aperitivo, el ron de sobremesa… Llegado un momento pensarás en que en tu vida pasada eras abstemio.

Adición al azúcar

Así es … tomar café con poco azúcar aquí es misión imposible, la cantidad de azúcar que el dominicano le echa a todo es cuanto menos exagerada.

Por lo que si estás pensando en ponerte a dieta o no consumir azúcar aquí es complicado. Los zumos naturales también llevan azúcar extra, regalo del barman que lo prepara. Si se te ocurre decirle que no quieres que te pongan azúcar, hasta te miran mal jajaa

Irse de compras

Si eres de los adictos a la compras este es el mejor lugar para dejar esa dependencia, porque aquí esta costumbre no existe a no ser que vivas en una gran ciudad, olvídate de las tardes de compras, ya que aquí no encontrarás mucho en donde comprar. De todos modos tampoco es que necesites mucha ropa.

Te encantará el pollo

Es lo más cómodo y lo más rápido para comer, encontrarás picapollos por cada lado, además si contamos que en el supermercado nunca falta, será un imprescindible en tu cocina.

Vivir en el Caribe puede llegar a ser aburrido

Vivir en República Dominicana está genial si te gusta la playa y el contacto directo con la naturaleza, aunque, si piensas en ir habitualmente al teatro o algún museo la agenda es escasa. Si te gusta la buena música, vete acostumbrando a tus oídos a la bachata, al merengue o al dembow que aquí suenan por todos lados.

La parte positiva es que buscas y encuentras aficiones nuevas cómo plantar un huerto ecológico o escribir un blog.