Mala madre

Cuando Mabel regresó a casa su marido ya se habia ido, no sus hijos que todavía remoloneaban en la cocina con el desayuno. Carol bajó corriendo ppr las escaleras gritando -chicos, vamonos si no queremos llegar tarde!
Carol era una muchacha encantadora que cuidaba de los pequeños como si fuese su madre o incluso mejor, hacia ya muchos años que vivia en la casa de interna para atender de cris y mateo cuando Mabel pasó por su depresion post parto… antes de dar a luz su marido la contrató para quitarle estrés y le ayudase en el cuidado de los niños,ya que una primeriza con gemelos no iba a ser que digamos un camino de rosas.
Mabel escuchó como Carol colocaba los vasos en el fregadero y el tintineo de las llaves de la yepeta, que colgaban del llavero junto a la puerta del garaje.
Risas y juegos mientras sentaba y ponía el cinturón a los niños y al fin! el adorado sonido del motor del coche como se alejaba de la casa.
Al fin sola! Este era su momento favorito del día, cuando los niños se iban a la escuela y la casa se quedaba por un par de horas en un silencio reposado.
Esto le preocupaba un poco a Mabel, sería tan mala madre para que su mejor momento del día fuese cuando los niños al fin se iban?

Desde jovencita tenia claro que no queria ser madre, pero las circunstancias sociales y la insistente peticion de su marido por querer tener hijos hizo que Mabel cambiase de opinión y quedase embarazada. No podía creer cuando el doctor Gomez- le dijo- felicidades sra. Garcia, serán dos niños preciosos.
Que? Esta de guasa? Vuelva a mirar,seguro algo esta mal…no puede ser, no puede ser – las lagrimas corrían por sus mejillas, el momento más bonito de la vida de una mujer se convertía para ella en el peor que recordaba desde ya hace mucho tiempo.
Su tia, un anciana que la visitaba un par de veces al año en Punta Cana, le repetía en voz alta, estate tranquila solo son niños.
Solo son niños – pensaba Mabel-y tenían que venir dos… y claro tengo que estar feliz y contenta mientras me pongo gorda como una bola de mantequilla , se me hinchan las piernas, se me llena la cara de granos asquerosos y por supuesto nada de alcohol en 9 meses…-sólo son niños, será todo positivo pensaba, mientras esbozaba una leve sonrisa.
Lo intentó, de una manera u otra lo intentó. Quiso ser una mujer feliz, una mujer esperando ilusionada la llegada de sus recien nacidos, la mujer de revista que les dá el pecho y cambia pañales, pero no fué posible, no pudo.
Cada vez que los miraba le daban arcadas y unas ganas enormes de llorar y lo peor cuando tenian hambre y se ponian a gritar, ese era el sonido mas terrorifico y odioso que habia escuchado en toda su vida, cuando al fin se quedaban dormidos daba gracias a los dioses por ese momento de respiro. Menos mal que tenia a Carol, tan joven y tan vital y con tanta paciencia, parecia un angel de Victoria Secret con esa figura latina que solo las venezolanas tienen, con esas curvas naturales sin necesidad de hiras interminables de gimnasio y esa cara tan dulce, con labios carnosos y sus largas pestañas … realmente no sabía muy bien que hacía cuidando a sus hijos en vez de estar buscandose un millonario que la mantuviese sin trabajar, podía tener a cualquier hombre si se lo propusiese,pero no, ahí estaba dia tras dia criando a los hijos de otra mujer y durmiendo en una pequeña habitacion al fondo del pasillo.

Despertó de sus pensamientos y fué a la cocina a dejar la bandeja en el fregadero. Miró la puerta del frigorifico por si su marido le dejase algun mensaje, nada de nada asi que subío a su habitación para darse una ducha y cambiarse de ropa, era lunes y los lunes tenía su reunión matinal de desayuno en el club de golf con Pepa.
Mira el reloj de la mesita de noche, las 9 de la mañana, caray como se habia volado el tiempo! Tenia que darse prisa si no quieria llegar tarde a la cita, aunque sabia que aun llegando tarde llegaría antes que su querida amiga, que tenia muchisimas virtudes, pero la puntualidad no era una de ellas.
Ducha rapida,maquillaje expres se recogió el cabello en un moño y se fué directa al vestidor para elegir que ponerse hoy, realmente ya hacia mucho calor pese a que ya es diciembre. Unos jeans y la camisa de Hermes blanca con  unas deportivas servirán para un look casual pero cuidado.
Mabel pese a su edad ya madura seguía siendo una mujer atractiva, cuidaba mucho su imagen y su aspecto y no dejaba nada al azar, siempre perfecta en cualquier ocasión. Tenía ese toque de mujer interesante y sensual que ves llegar con paso firme porque esta segura de su misma.
Nueve y diecisiete tenia que salir corriendo si queria llegar con tiempo .

Cuando llegó al restaurant “oh sorpresa” Pepa ya estaba esperándola, algo que solo sucedia un par de veces al año. Esto significaba una de dos cosas o no habia dormido nada por sus pesadillas (ojalá no fuese eso) o tiene algo muy importante que contar jejeje y cibociendi a Pepa y la cara reluciente seguro eta esto último.

Bon gionno bella! – Dijo mientras se levantaba a dar la bienvenida a su amada amiga. Ella siempre exageradamente aduladora.
Buenos dias mi queridisima, que será con lo que me vas a sorprender hoy con esta puntualidad? – le contesta mientras le daba un fuertísimo abrazo.
No te lo vas a creer, siéntate a mi lado, tengo que contarte algo verdaderamente incleible.

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